ShareThis

sábado, 16 de julio de 2016

Un duro comienzo

     
https://pixabay.com/es/lucha-pu%C3%B1o-el-poder-propaganda-1297619/
        Por fin soy enfermera, pero acabo de terminar y no encuentro dónde ejercer. Estoy planteándome salir del país. Tengo muchas ganas de trabajar y poner en práctica todo lo que he aprendido, pero también me da respeto salir fuera. Me gustaría quedarme. La familia tira mucho. Aceptaría cualquier empleo que me saliera. Incluso he echado el currículum en el supermercado.
      Me llega una oferta de una fábrica. Ya me han dicho que en las privadas la vida es dura: mal pagados y que curras como un negro. Pero no me importa. Me hace muchísima ilusión. Cruzo los dedos y respondo a la oferta. 
      Dice: "8 horas diarias, sueldo y descansos según convenio".
      No tengo otra cosa. Para empezar, prefiero hacer enfermería que acabar de reponedora en el super como algunas de mis compañeras. 
      Voy a la entrevista supernerviosa, pero creo que lo he hecho bien, porque...
                                 ¡Consigo el empleo!.
      El jefe y entrevistador me explica qué tengo que hacer, me presenta a mis compañeras y.... ¡A mí, todo me parece estupendo!. Estoy entusiasmada y nerviosa. No firmaré hoy el contrato porque, dice mi jefe que no me preocupe, los contratos los llevan en la asesoría, pero que en cuanto lo tenga, me avisa.
......
Han pasado 12 días desde que empecé a trabajar. No es que me queje, pero estoy preocupada. Aún no tengo contrato y estoy haciendo más horas de las convenidas. He llamado dos veces al jefe, pero no quiero ser pesada.

      .- Disculpa que te moleste, es que ha pasado una semana y aún no me has avisado para firmar el contrato.
      .- Si, ya, ya sé, si estoy en ello. Es que los de la Asesoría son muy pesados. Pero tú no te preocupes que ya te avisaré. si yo soy el más interesado!!
....... Tres días después.....
      .- Perdona que te moleste, soy yo otra vez. Es que, como no me has dicho nada del contrato...
     .- Que sí, mujer, pero qué desconfiada eres!. Que estoy en ello, tú tranquila, que cobrar vas a cobrar. En unos días te llamo y lo tienes.
....... Tres días después.....
      .- Perdona que te moleste. Es por lo de mi contrato...
     .- Que ya te he dicho que te lo voy a dar! Vaya manía te ha entrado con el contrato! ¡Mejor harías en ocuparte del trabajo, que no necesitas el contrato para nada y ya te he dicho que te lo voy a dar, que estés tranquila!...
      .- Ya, si no es por desconfianza, es que estoy haciendo más horas de las que acordamos....
     .- Que sí, desconfiada, que sí!. Que estoy en ello, que cobrar vas a cobrar lo que haga falta.


     
Añadir leyenda
La verdad es que estoy asustada, porque nunca he trabajado y no sé cómo va esto. No sé a quien acudir, llamo al sindicato para contárselo. Al fin y al cabo, ellos me mandaron la oferta. Una delegada se ofrece a llamar en mi nombre al Jefe. Se lo agradezco. Al cabo de una hora me llama y me cuenta:

    .- Hola, he hablado con tu jefe. Le he dado un suave toque con educación para que no la tome contigo. Me ha dicho que enseguida te hacía llegar el contrato y que no habría problema con las horas de más que estás haciendo. Se ha quedado bastante sorprendido, si tienes cualquier duda o problema, no dudes en llamarnos.

.....Dos días después aún no sé nada... Me armo de valor y llamo otra vez al jefe.

      .- Perdona que te moleste. Es por lo de mi contrato...
     .- Mira niña, ya te dije que te lo daría! y que vas a cobrar jo...💀! No sé a qué tanta prisa me c....💀! Si de verdad estuvieras trabajando, no estarías tan pendiente del p...💀. contrato ni de llamar a ningún sindicato! Vaya decepción! J...💀con la cría esta! Y yo que creía que serías una buena profesional! No tienes ni p...💀 idea de lo que es trabajar. Menos intrigar y más concentrarte en lo que debes, que parece que solo os importa el p...💀 dinero! .... y así, a voces por teléfono, airado, cabreado y haciéndome sentir cada vez más y más pequeña....

   Colgué el teléfono en un estado de ansiedad terrible. Me sentía culpable y no sabía qué hacer. Decidí no hacer nada. Dos días más tarde me llamaron de una bolsa para trabajar en la administración. Tampoco pregunté los detalles de la oferta. Sólo quería salir de aquí. También me llamaron del sindicato y se lo conté. Les dije que renunciaba en la privada sin haber firmado el contrato. Me dijeron que lo hiciera por escrito y que probablemente no iba a cobrar los días de antelación que tenía que haber respetado. O sea que casi casi trabajé gratis. Les pedí que no hicieran nada porque yo solo quería olvidarlo. 



3 comentarios:

nop dijo...

¿Pero estabas dada de alta? Yo mil veces he firmado el contrato casi al final del mismo!Jajaja. Lo importante es que estés dada de alta, hayas hablado las condiciones con el jefe y se cumpla según lo estipulado.

Sonia Palencia Enfermera de Trinchera dijo...

Buena apreciación
Es que no aprendemos
Claro, las ganas de trabajar nos delatan
Gracias por comentar

Anónimo dijo...

En fin.... Todas hemos sido nuevas en el sector de la salud y creo que a todas nos la han pegado así
Hay que sacar el pecho y decir aquí estoy yo, Xq la gente se aprovecha de una chavalita que acaba de terminar sus estudios y se conforma con cualquier cosa .
En el primer sitio q trabajé tenía q estar prácticamente todo el día, y me ofrecieron sueldo según convenio...que resultaron ser 800 euros xq no tenía experiencia. Estuve dos meses y medio,estuve dada de alta sólo 3 días.

Ponte en contacto conmigo aquí!

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Suscribirse ahora Feed Icon